La adolescencia es una de las etapas más duras en la vida de una persona, pero también para el resto de la familia que acompaña en este proceso de madurez. La búsqueda de una identidad propia, los cambios físicos y psíquicos o la mayor conciencia del entorno hacen que estos años se vuelvan difíciles. Desde GRESOL School, puesto que también tratamos con jóvenes de estas edades, te dejamos hoy algunos consejos para convivir con adolescentes.
¿Qué sucede durante la adolescencia?
Todos hemos sido jóvenes alguna vez. Sin embargo, con el paso de los años, y quizás por suerte, se nos va olvidando lo que esta fase significó en nuestras vidas. Si bien las experiencias y los recuerdos quedan, la sensación de enfado general desaparece, y como adultos, nos resulta difícil comprenderla cuando los adolescentes la están atravesando. O por lo menos, tener paciencia para volver a vivirla desde el punto de vista de madres y padres.
La adolescencia comienza alrededor de los 13 años, y se extiende hasta los 17, aproximadamente. Hoy en día, hay quienes se inician antes, e incluso se puede extender más por las características de nuestra sociedad actual. Los primeros conflictos pueden llegar en la preadolescencia, cuando niños y niñas empiezan a rebelarse en casa, se vuelven más desordenados y parecen vivir en un estado de enfado permanente.
Hay que mencionar que no todos los adolescentes experimentan esta fase de la misma manera. Es perfectamente factible que un o una menor continúe siendo obediente y responsable con sus estudios, que siga dando muestras de afecto y que tenga una actitud respetuosa. Pero aunque sea menos visible, también estarán atravesando esta fase de cambios.
Las causas se suelen atribuir a las hormonas, pero el cerebro límbico, el de las emociones, también tiene mucho que ver. Este experimenta un crecimiento notable, que hace que todo se perciba con más intensidad. Sin embargo, el resto del cerebro no se ha terminado de formar, algo que sucede alrededor de los 24 años. Por esta razón, mientras que el plano emocional es un torbellino y aparecen sentimientos de frustración, ira, vergüenza o miedo, la parte racional permanece aún dormida.
Además, como especies, necesitamos pertenecer a un grupo, y esto se consigue poniendo distancia con la familia, para poder desarrollar plenamente la personalidad propia, las motivaciones y la confianza en uno mismo.
Consejos para convivir con adolescentes
A grandes rasgos, lo que más se necesita para convivir con adolescentes es armarse de paciencia. Pero dado que sabemos que en la práctica, este consejo no sirve de mucho, a continuación te dejamos otros que sí pueden ayudarte para transitar estos cambios sin dejarnos la salud y los nervios.
Comunicación abierta y respetuosa
La mala o escasa comunicación es la principal fuente de problemas en cualquier tipo de relación. Pero más aún cuando se trata de convivir con adolescentes. Una comunicación abierta implica no tener miedo a hablar de ninguna temática y no juzgar a los menores cuando expresan sus dudas, sentimientos o inquietudes.
Podemos empezar por hacerles saber que somos conscientes de la vorágine de cambios y dificultades que están experimentando y que les sobrepasa continuamente. Y que, precisamente por eso, estamos ahí por si nos necesitan. A veces, la mejor forma de acompañar es simplemente estar.
Pon límites
Del mismo modo en que es conveniente que nos mostremos con una actitud abierta a la comunicación, también es fundamental saber establecer límites. Estos tendrán que respetarse siempre y pase lo que pase.
Los menores de corta edad necesitan que madres y padres marquen las limitaciones en sus comportamientos. Gracias a ello, aprenden a convivir en el mundo junto con otras personas, y aprenderán a identificar lo que es correcto y lo que no, a gestionar sus propias emociones y a saber qué corresponden al plano privado o al público.
Al convivir con adolescentes sucede algo similar. Podemos ser comprensivos con sus cambios y brusquedad, pero eso no implica que se vayan a tolerar faltas de respeto continuadas. Pero de nuevo, se debe hacer uso de una buena comunicación para transmitir este mensaje.
Refuérzales con mensajes positivos
En la adolescencia se cuestiona la propia personalidad, los logros o el papel en el mundo. Esto nos lleva en la mayoría de los casos a los sentimientos de inseguridad, a la invalidez personal, al miedo y a la vergüenza. Para contrarrestar con este caos personal que ellos mismos deben resolver, podemos reconocer y elogiar sus logros, sin importar lo pequeños que sean.
Alentarles a explorar nuevos intereses y habilidades también es fundamental para que se sientan motivados a experimentar con los cambios. Tener la oportunidad de descubrir nuevas pasiones, y saber que su familia les apoya, también contribuye a fortalecer la autoestima. Con ella, estarán más preparados para afrontar los desafíos del día a día.
Fomentar la autonomía responsable
A medida que los adolescentes buscan independencia, es vital fomentar la autonomía responsable. Para ello, hay que dejarles que tomen sus propias decisiones, pero siempre de acuerdo con su edad y madurez. Por ejemplo, pueden participar en las familiares, para que den su punto de vista y tomen responsabilidad con sus acciones. Esta es una estrategia interesante para ayudarles a sentirse adultos y que no tengan que recurrir a otros medios para mostrarle al mundo que han crecido y pueden hacer cosas de mayores.
Predica con el ejemplo
Este consejo para convivir con adolescentes nos lleva al punto de partida, que es trabajar la paciencia. Pero también la empatía y una actitud positiva. Si no perdemos los estribos y nos mantenemos firmes en nuestras decisiones sin imponer desde el miedo, madres y padres pueden reforzar su autoridad.
Por otra parte, si les pedimos a los adolescentes que sean respetuosos con nosotros, debemos ser los primeros en actuar de esta manera. No solo es imprescindible para transmitir el mensaje correcto, sino que denotaremos coherencia.
Desde GRESOL School esperamos que estos consejos te sean de utilidad. Si te quedan dudas con respecto a la crianza, en nuestra sección Somos tus padres encontrarás siempre información de utilidad.





