Cuando llega el invierno a Cataluña, hay una tradición que no puede faltar: disfrutar de una buena calçotada. Reunirse alrededor de la brasa, degustar calçots tiernos con salsa romesco y compartir una comida al aire libre es un plan perfecto para grandes y pequeños. Si buscas una experiencia diferente, divertida y gastronómica, la mejor opción es disfrutar de los calçots en familia. Un plan que combina naturaleza, tradición y buena comida.
¿Qué son los calçots y por qué son tan especiales?
Los calçots son una variedad de cebolla tierna, alargada y dulce, cultivada especialmente en Cataluña. Se asan a la brasa hasta que la capa exterior queda negra, y luego se pelan para comerlos con la mano, mojándolos en salsa romesco. Más allá de su sabor, la calçotada es una tradición que invita a compartir, reír y disfrutar de una comida en grupo.
La experiencia no se limita a la comida: una calçotada en familia es la excusa perfecta para pasar un día diferente, desconectar de la rutina y disfrutar de una tradición centenaria.
Una experiencia que va más allá de la gastronomía
Disfrutar de unos calçots en familia es mucho más que compartir una comida: es una experiencia que une tradición, convivencia y diversión en un entorno natural. Para los más pequeños, es una oportunidad única para conocer y participar en una costumbre catalana con siglos de historia, mientras aprenden a disfrutar de la gastronomía de una manera auténtica. Además, este tipo de encuentros fomentan la convivencia, ya que permiten reunir a familiares y amigos en un ambiente relajado y distendido.
El contacto con la naturaleza es otro de los grandes atractivos de las calçotadas. Y es que la mayoría se celebran al aire libre, en zonas de montaña o en masías rodeadas de bosques, lo que favorece la conexión con el entorno y la práctica de actividades en espacios abiertos. A nivel nutricional, los calçots son una opción saludable, ricos en fibra y vitaminas, además de ser bajos en calorías, convirtiéndolos en una alternativa deliciosa y equilibrada.
También para los más pequeños
Para los niños, esta experiencia también supone un incentivo para su autonomía. Comer con las manos, mojar los calçots en la salsa romesco y participar en su preparación les permite sentirse partícipes del momento, disfrutando de una comida sin prisas y sin preocupaciones. Además, es la excusa perfecta para pasar un día completo con familia o amigos, y más si se complementa la jornada con actividades como paseos por la naturaleza, juegos tradicionales al aire libre o incluso talleres para aprender a hacer la salsa romesco. En algunas masías también es posible visitar granjas cercanas, donde los niños pueden interactuar con animales, haciendo que la jornada sea aún más especial.
Más allá de lo gastronómico, los calçots en familia son una celebración de la cultura, la naturaleza y los momentos compartidos. Es la oportunidad ideal para desconectar de la rutina, disfrutar de la compañía y crear recuerdos inolvidables.
Cómo organizar una calçotada en familia
Si quieres vivir la auténtica experiencia de una calçotada, es importante tener en cuenta algunos detalles. Aquí te dejamos algunos consejos para organizar el mejor plan:
- Elige el lugar adecuado: busca un entorno natural con espacio suficiente para hacer una barbacoa. Hay masías y restaurantes especializados que ofrecen el servicio con parrillas listas para usar.
- Prepara todo el material: parrilla, leña o sarmientos (para un sabor más auténtico), delantales y guantes para no ensuciarse, y una buena cantidad de servilletas.
- Acompañamiento ideal: además de los calçots, no puede faltar una buena parrillada de carne, pan con tomate y vino o agua para los más pequeños.
- Diviértete: los calçots en familia no solo son una comida, sino una experiencia. Prepara juegos al aire libre y deja que los niños corran y disfruten del entorno.
Los mejores lugares para disfrutar de una calçotada
En Cataluña hay muchas opciones para disfrutar de una calçotada auténtica. Desde masías tradicionales hasta parques naturales donde preparar la brasa, estas son algunas recomendaciones:
- Valls: cuna del calçot, donde se celebra la Gran Festa de la Calçotada cada año.
- Montseny: una opción perfecta para combinar la comida con una excursión en la montaña.
- Parc Natural de Sant Llorenç del Munt i l’Obac: un entorno espectacular para disfrutar de la gastronomía rodeados de naturaleza.
- Masías especializadas: hay numerosos restaurantes rurales que ofrecen menús completos de calçotada.
Restaurantes recomendados para disfrutar de una auténtica calçotada
Si prefieres evitar la organización y disfrutar de una calçotada sin preocuparte por preparar la brasa, hay numerosos restaurantes especializados en este plato tradicional. Aquí te dejamos varias opciones perfectas para ir en familia:
- Masia Bou (Valls): ubicada en la cuna del calçot, esta masía ofrece menús completos con calçots ilimitados y carnes a la brasa. Además, cuenta con amplios espacios al aire libre ideales para los niños.
- Can Traver (Bigues i Riells): rodeada de naturaleza, esta masía ofrece una experiencia auténtica con productos de proximidad y una excelente salsa romesco.
- Can Borrell (Sant Cugat del Vallès): un restaurante de ambiente familiar con menú de calçotada y opciones para los más pequeños. Está rodeado de bosque, lo que lo convierte en un lugar perfecto para un día en la naturaleza.
- Can Cortès (Sant Cugat del Vallès): ubicada en plena naturaleza, esta masía ofrece menús de calçotada con productos de calidad y un ambiente acogedor. Cuenta con amplios espacios al aire libre ideales para los niños y una excelente salsa romesco casera.
- Masia Can Caballé (Caldes de Montbui): un restaurante tradicional con más de 40 años de experiencia en calçotadas. Sus brasas al aire libre garantizan un sabor auténtico, y su entorno rodeado de naturaleza lo convierte en una opción perfecta para pasar el día en familia.
Gresol: tradición y aprendizaje en armonía con la naturaleza
En GRESOL fomentamos la conexión con la naturaleza y el respeto por las tradiciones. Por ello, creemos que experiencias como disfrutar de los calçots en familia y con amigos ayuda a los niños a entender la importancia de la gastronomía local, el valor de compartir y el disfrute del aire libre.
Si buscas una educación que combine aprendizaje, valores y contacto con el entorno, en GRESOL ofrecemos un modelo basado en la experiencia y el crecimiento personal. Porque aprender también es disfrutar de momentos únicos en familia.






