Cambiar el futuro de vuestros hijos está a un solo click

Gresol colegio internacional americano Barcelona Terrassa Sabadell Vallès Occidental

¿Cuántas horas debe dormir un adolescente?

Life Gresol colegio privado internacional americano

Tabla de contenidos

La alimentación saludable, el ejercicio físico y una buena salud del sueño son las tres claves para mantener una vida equilibrada. Todos estos puntos, aunque en especial el relacionado con el descanso nocturno, cobran especial importancia a edades tempranas. Cada etapa de la vida tiene unas necesidades diferentes y, por ejemplo, cuando los niños son pequeños, los profesionales recomiendan dormir entre 9 y 12 horas diarias. Conforme crecen, la cifra disminuye ligeramente, pues se estima que las horas que debe dormir un adolescente oscilan entre 8 y 10. La adolescencia en sí misma suele dividirse en diferentes etapas, pero en líneas generales la Organización Mundial de la Salud la delimita entre los 10 y los 19 años. En cualquier caso, es un periodo que se caracteriza por un elevado gasto energético, favorecido en buena medida por la enorme actividad hormonal que se produce en el cerebro.

Durante estos años, el cerebro inicia un proceso que se conoce como poda sináptica. Se trata de reajustar el número de neuronas que residen en diferentes áreas del cerebro para eliminar las conexiones que ya no se utilizan y fortalecer las que son fundamentales para el resto de la vida. Es precisamente durante la fase REM del sueño cuando la sinapsis se consolida, es decir, cuando se fortalece el aprendizaje. Es evidente pensar que si los adolescentes duermen menos horas de las necesarias, el tiempo de sueño durante la fase REM también se reduce y el aprendizaje no se consolida de la misma manera.

En ocasiones, la falta de descanso también puede deberse al cambio biológico que se produce en el cuerpo de los adolescentes y no a motivos puramente caprichosos. El ritmo circadiano —los procesos naturales del cuerpo que siguen un ciclo de 24 horas— suele retrasarse con respecto a los niños y a los adultos, por lo que la necesidad de dormir aparece mucho más tarde de lo habitual. Sin embargo, hay algunas prácticas que también pueden contribuir a sufrir el síndrome de fase del sueño retardada y a un mayor insomnio. 

Razones que alertan de una mala salud del sueño

Antes de incidir en las claves para una buena salud del sueño y en los consejos para que las horas que debe dormir un adolescente se corresponda con sus necesidades, debemos hacer hincapié en las señales que alertan de una falta de descanso. Debes prestar atención si experimentas los siguientes síntomas:

  • Cansancio excesivo y mucha dificultad para levantarte por las mañanas.
  • Dificultad para concentrarte en tus tareas habituales, deberes o hábitos de estudio.
  • Te quedas dormido en las clases, te cuesta prestar atención y has perdido la motivación por lo que antes te gustaba.
  • Estás irritable, molesto y triste. Todo te molesta con mucha más habilidad y reaccionas de manera completamente diferente a algunos estímulos.

En las siguientes líneas recopilamos algunos de los consejos más útiles e importantes para aplicar cada día. Son importantes en todas las fases de la adolescencia, pero es importante hacer hincapié en ellos si has experimentado algunas de las situaciones anteriores. De esta forma, te asegurarás de que las horas que debe dormir un adolescente sean las adecuadas.

Evitar la tecnología justo antes de dormir

La adolescencia es el momento en el que se empiezan a utilizar en mayor medida los teléfonos móviles, ordenadores, tablets y otros aparatos electrónicos. Su uso en sí no es perjudicial para la salud, pero los profesionales recomiendan evitarlos justo antes de dormir. Estos dispositivos emiten una luz azul que impide la producción de melatonina, la hormona responsable de conciliar el sueño, ya que el cuerpo piensa que todavía es de día por la abundancia de luz.

Por eso, los expertos apuntan que lo correcto sería reducir al máximo su uso durante la noche y, sobre todo, evitar que los adolescentes se lleven el móvil a la habitación para que puedan desconectar. Muchos dispositivos incorporan un filtro para cambiar la luz azul por una con tonos amarillentos, mucho menos molesta y perjudicial. 

Actividad física 

Practicar ejercicio de manera habitual es bueno para conseguir un buen descanso. Si los adolescentes se cansan durante el día y gastan más energía, les costará menos dormir por la noche. Sin embargo, como ocurre con prácticamente todo en la vida, hay que encontrar el equilibrio. Hay estudios que sugieren que practicar cualquier actividad física de manera mucho más intensa a lo habitual, o seguir un estilo de vida sedentario durante algunas semanas, puede trastocar el ritmo del sueño.

También es cierto que no es en absoluto recomendable hacer ejercicio justo antes de dormir ni a última hora de la tarde. Se recomienda evitar la práctica intensa de cualquier deporte hasta tres horas antes de dormir, pues podría excitar en exceso el organismo y provocar mayores dificultades para conciliar el sueño.

Rutina para controlar las horas que debe dormir un adolescente

Marcarse unos horarios es fundamental en cualquier rutina, del tipo que sea. En el caso de los adolescentes, siempre es apropiado delimitar correctamente el tiempo que le dedican al estudio, al teléfono móvil, a los videojuegos e incluso al tiempo libre. Eso les permitirá dedicar la proporción justa a cada actividad con el fin de seguir una vida saludable y equilibrada.

Aunque siempre debe haber tiempo para el descanso, no se recomienda hacer siestas demasiado largas. Esto podría reducir significativamente el tiempo de descanso nocturno y alterar los ciclos de sueño. En caso de haberlas, los expertos siempre recomiendan que duren entre 20 y 30 minutos.

Alimentación

La alimentación es otra de las ‘patas’ más importantes para llevar una vida saludable. Cualquier hábito poco saludable se ve reflejado en el cuerpo y, por eso, la falta de sueño puede tener un impacto directo en la alimentación. Los profesionales asocian un descanso insuficiente con un mayor apetito de alimentos poco saludables, como bollería industrial, hamburguesas, pizzas o refrescos azucarados.

No obstante, hay determinadas bebidas no se deben consumir justo antes de dormir, o unas horas antes, por los efectos negativos que pueden tener. Es necesario prescindir de la cafeína, ya sea en refrescos o en café, así como de bebidas energéticas que pueden excitar en exceso a los adolescentes. En este último caso, no solo se recomienda hacerlo unas horas antes de dormir, también durante la tarde, pues sus efectos se mantienen durante mucho tiempo en el organismo.

En GRESOL nos preocupamos tanto como tú por la salud y el bienestar de nuestros alumnos. Sabemos que se encuentran en una etapa llena de cambios y de nuevas experiencias, pero estamos a su lado para acompañarles y guiarles en todos los aspectos de su vida. Si quieres más información sobre nosotros, no dudes en visitar nuestra página web. ¡Te esperamos!

Facebook
Pinterest
Twitter
LinkedIn

Deja una respuesta

Otros artículos interesantes de LIFE Gresol