La recta final del curso es buen momento para planificar opciones a futuro. Resolvemos tus dudas sobre las residencias de estudiantes, una posibilidad de ampliar la experiencia académica de tus hijos que merece la pena valorar.
Residencias de estudiantes, ¿qué son?
En Gresol ya te hemos hablado en otras ocasiones de los beneficios de que tus hijos estudien algún curso en escuelas de Estados Unidos u otro país. Pero, además, hay ocasiones en las que la mejor opción es matricularse en una ciudad que no es donde vive la familia.
En ambas situaciones, una de las principales preocupaciones de los padres es buscar la mejor solución de habitabilidad para sus hijos. Hay distintas posibilidades, desde alquilar un piso a convivir con otra familia.
Y, por supuesto, están las residencias de estudiantes. Se trata de instituciones pensadas exclusivamente para acoger a alumnos que, por distintos motivos, tienen que hacer un curso lejos de su vivienda habitual. Estos centros disponen de todos los servicios necesarios para garantizar el alojamiento y la alimentación de sus residentes. Normalmente, además, disponen de instalaciones y servicios para desarrollar otras actividades deportivas y culturales que aumenten su experiencia formativa.
Mucho más que residencias universitarias
Las residencias estudiantiles suelen identificarse exclusivamente con la etapa universitaria, tanto para alumnos de Grado o Postgrado, como para los que están haciendo un máster u otro tipo de cursos especializados. Sin embargo, es importante saber que también hay opciones de estos alojamientos para estudiantes en otras circunstancias:
- Jóvenes seleccionados para seguir un programa específico de formación deportiva o artística, que se imparte en una ubicación distinta de su lugar de origen.
- Participantes de Erasmus u otros programas europeos o de cooperación internacional.
- Estudiantes que realizan un curso en el extranjero.
En general, podemos encontrar residencias escolares para alumnos a partir de los 14 años. Tienes que pensar que alojarse en este tipo de establecimientos implica una cierta capacidad de autonomía, como veremos al explicar sus normas. Por eso, es lógico que estén destinadas a jóvenes de cierta edad.
Normas de convivencia en una residencia para estudiantes
Las residencias estudiantiles son de distinta naturaleza. Las hay públicas, dependientes de la administración central o de las autonomías. También, existen alojamientos para estudiantes ligados a determinadas organizaciones, fundaciones o, incluso, empresas. Y, finalmente, hay residencias privadas.
Es evidente que el organismo que está detrás de cada una de estas instituciones es el que marca las pautas que rigen su establecimiento. Pero, de forma general, podemos establecer unas normas básicas que operan en cualquier residencia para estudiantes:
1. No se permiten novatadas
Este punto nos parece imprescindible, porque sabemos cómo os preocupa. A pesar de algunos casos de novatadas que todos hemos conocido por los medios de comunicación, no se puede someter a pruebas o vejaciones a ningún nuevo alumno. En el supuesto de la mínima exigencia de este tipo, vuestros hijos deben comunicarlo inmediatamente al centro.
2. Horarios
Lo más habitual es que las residencias estudiantiles tengan una hora máxima de llegada por la noche, aunque hay otras en las que este horario es ilimitado. Y, por supuesto, en el caso de disponer de servicio de comedor, este se proporciona en unos intervalos determinados. Igualmente, suele haber horarios para el acceso a determinadas instalaciones, como la biblioteca, los espacios deportivos y las salas comunes.
3. Las visitas en las residencias de estudiantes
El tema de las visitas suele estar limitado a determinadas franjas horarias. Desde luego, cuando vais a estar en un espacio de uso común. En las habitaciones depende mucho de cada institución, sobre todo, si hablamos de horario nocturno.
Respecto a las fiestas u organización de eventos, siempre hay que consultar con la dirección. Pero, la base de cualquier actividad debe ser el respeto al resto de residentes.
4. Mobiliario y accesorios
Las habitaciones de los estudiantes están dotadas de los muebles esenciales para el alojamiento. Hay residencias en las que, incluso, hay una zona de cocina y baño privado. Todas permiten que incorpores tu ordenador y suelen permitir un equipo audiovisual (televisión, música…). Normalmente, lo que se prohíbe son aparatos que puedan provocar accidentes, especialmente, lo relacionado con incendios.
¿Qué servicios ofrecen?
Como ocurría en el apartado de las normas, las condiciones de habitabilidad, el equipamiento y los servicios de las residencias de estudiantes son diferentes en cada caso concreto. Pero, de nuevo, podemos establecer unos mínimos comunes a todas ellas:
1. Las habitaciones de las residencias de estudiantes
Es la primera decisión que debes tomar si decides mandar a tu hijo a una residencia a estudiar. ¿Qué es mejor, alquilar una habitación individual o compartida? Normalmente, en todas vas a poder elegir entre estancias para una persona, para dos o, incluso, habitaciones triples.
Indudablemente, la habitación individual permite una mayor independencia y tranquilidad. Se puede organizar el espacio según tus necesidades y decorar a tu gusto. Pero, aún más importante, organizas el tiempo sin depender de nadie. Es decir, tus horas de estudio no están limitadas. Este detalle es esencial, porque hay estudiantes que rinden mejor en unas franjas horarias u otras.
La ventaja de compartir habitación es que tu hijo se sentirá menos solo y, generalmente, establecerá unos vínculos más estrechos con sus compañeros. Nadie mejor que tú conoce a su hijo y sabe en cuál de estas circunstancias se sentirá más cómodo.
2. Servicios disponibles
Es imposible establecer una pauta común en lo que se refiere al catálogo de servicios. Hay residencias en las que la limpieza de habitación y zonas comunes, por ejemplo, está incluida. En otras, sin embargo, son los estudiantes los que deben ocuparse de esa limpieza en turnos establecidos. Igualmente, hay residencias con servicio de comedor y otras no.
Y luego estás el tema de la organización de actividades culturales, de ocio o deportivas. Lo recomendable es que consultes la disponibilidad concreta en cada caso, porque la oferta es muy diversa.
Las residencias de estudiantes son una alternativa muy interesante cuando tus hijos deben realizar un curso fuera de casa. Existe una amplia variedad de opciones que abarca todo tipo de necesidades y preferencias. Es esencial que analicéis en familia todas las posibilidades para llegar a un consenso que cubra las expectativas de todos. Por supuesto, en Gresol os ofrecemos nuestra experiencia educativa y el conocimiento que tenemos sobre esta materia para ayudaros. ¡Seguro que tomáis la decisión más adecuada!






